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Estimados Padres,
Cuando era adolescente mi mamá solía llevar a gente que no conocía. Recuerdo dos ocasiones separadas en las que recogió a una mujer y un niño en la parada de colectivo y un adolescente en pleno invierno. Recoger personas sin dudas impactaría nuestro regreso a casa. Ella lo hizo, no pensando que iban en la misma dirección, sino porque entendía que asegurarse que un vecino estaba seguro era crítico para la vitalidad de nuestra comunidad. Desde entonces, esas lecciones me han acompañado.
Creo que no hay ningún lugar como Mountain View. Cuando recién llegué a esta comunidad me sorprendió no solo su diversidad, sino que también nuestro entendimiento colectivo del bien común y nuestra disposición a apoyar cada persona de nuestra comunidad. Es por eso que vine, el porque estoy criando a mi hijo acá y el porque me quedé.
En el 2015 las cosas no estaban tan bien como ahora. Recuerdo a los maestros haciendo fila en la sala del consejo pidiendo más que el uno por ciento de aumento. Recuerdo escuchar a padres y residentes frustrados acerca de los problemas que estaban enfrentando las escuelas. Me senté en reuniones en las que la compañía de construcción de la Medida G estaba por renunciar. El consejo había censurado a un miembro y estaba en las noticias por disfunción. La retención de maestros estaba en su punto más bajo. Algunas escuelas estaban tan superpobladas que los estudiantes del vecindario no podían asistir. Una comunidad no tenía escuela.
No queremos regresar a esos días de división. Estoy agradecido por nuestro Consejo, el cual ha cambiado varias veces desde que llegué en el 2015. Están dedicados al bien común de la comunidad. Son individuos dedicados, que no solo tuvieron la capacidad de visualizar que teníamos más cosas en común que no, pero han trabajado extremadamente duro para reducir el conflicto. Desde el 2015 el Consejo nos ha desafiado a ser más que solo una institución educativa.
Nuestras escuelas han sido siempre el centro de nuestra comunidad. Este es un lugar donde las personas vienen, no solo a confiarnos la educación de su regalo más preciado - sus hijos - sino que también para recibir el apoyo con la crianza, comida y las dificultades de la vida.
Miren que lejos hemos llegado.
Cuando recién llegué, los empleados contratados después del 2012 tenían que pagar por el beneficio de salud de su propia familia. Recuerdo un custodio que trabajaba tiempo completo únicamente para cubrir los costos de seguro para su familia. En la próxima ronda de negociaciones, el Consejo respondió a mi pedido de devolver los beneficios de salud a todos los empleados de tiempo completo.
Colectivamente forjamos un camino nuevo e innovador para abrir la vivienda para maestros a través de una asociación pública - privada, financiada por nuestra comunidad. Estamos por abrir 144 unidades de vivienda accesible para el personal antes de fin de año. Su apoyo hizo que sea posible que creemos una comunidad en la que los maestros puedan estar estables y seguros, viviendo donde trabajan y sirven a nuestros niños todos los días.
Nuestro equipo de alfabetización está haciendo un gran progreso con la lectura estudiantil. La alfabetización es crucial para el éxito en la escuela y en la vida. Este año el equipo ha incrementado los puntajes del dominio en lectura el 57%. Este año, anticipamos que más estudiantes lograrán este hito crucial mientras aprenden de un nuevo plan de estudio basado en la ciencia de lectura.
Nuestras escuelas han sido reconocidas a nivel regional y nacional por nuestras iniciativas ambientales y el compromiso para con el bienestar estudiantil, obteniendo el premio de Escuelas de Cinta Verde de California y el premio de Escuelas Más Saludables de América 2023. Estamos comprometidos a crear ámbitos que mantienen a los estudiantes frescos, saludables y seguros.
Cuando el COVID-19 cerró nuestras escuelas el Consejo nos encargó deducir como proveer internet de alta calidad gratuito para nuestros estudiantes. Nos enorgullece invertir $500,000 anuales para crear acceso a internet fiable en la ciudad - un componente crítico de educación- para todas las familias dentro del distrito, asegurando que cada estudiante tenga los recursos necesarios para tener éxito en la escuela, y las familias en riesgo se puedan conectar a la comunidad.
Alimentamos gratuitamente niños y adultos necesitados. Servimos miles de comidas gratuitas durante el año - 60,000 durante el verano solo en el Parque Rengstorff. Alimentar adultos y niños no va a ayudar directamente los puntajes de los exámenes, pero lo hacemos porque aborda el problema muy real de inseguridad alimentaria que enfrentan muchas de nuestras familias, reduciendo la carga de las organizaciones de servicios comunitarios, como CSA.
Hemos invertido $3.6 millones en la expansión del Jardín de Infantes de Transición (TK) para que niños de 4 años puedan empezar la escuela gratuitamente con experiencias cruciales de aprendizaje temprano. Nuestro Consejo entiende que no hay una mayor base para aprender que lo que sucede durante los primeros años de educación. La expansión de TK y la creación de opciones de día completo para el preescolar tendrán un impacto en lo académico. Además ayuda a las familias a encontrar opciones espectaculares de guarderías de día completo en una comunidad que carece de opciones adecuadas para muchos.
Nos asociamos con la Ciudad para compartir nuestro espacio verde para el uso por parte de los residentes de nuestra comunidad, reconociendo que tener un espacio al exterior dedicado no es algo habitual. Como dueños del mayor espacio verde esparcido en los vecindarios, sabemos lo importante que es para la salud mental y física y nos enorgullece proveer este espacio.
Algunos van a argumentar que estos esfuerzos - comida, vivienda para el personal, internet, seguro de salud para los empleados, espacios verdes, bienestar, experiencias preescolares - no beneficia directamente a los estudiantes en sus clases. Estoy sinceramente en desacuerdo. Aunque los beneficios sean difíciles de cuantificar en el largo arco de la vida de un individuo, no tengo ninguna duda de que marca una diferencia positiva. Puede que estos servicios no siempre tengan un sentido económico desde el punto de vista estrictamente fiscal, pero son invaluables cuando consideramos el aspecto humano de nuestro trabajo.
Nuestros éxitos no vienen sin un costo. En nuestro papel como educadores, administradores y partidarios de la educación, estamos muy familiarizados con las presiones y demandas que vienen con el trabajo. Aunque nos esforzamos por crear un entorno en el que los estudiantes prosperen, con frecuencia nos olvidamos que para que los estudiantes prosperen también debemos tener buen apoyo.
El bienestar de nuestros maestros y administradores no es un lujo—es una necesidad.
El bienestar y la disminución del estrés son críticos para mantener la energía, pasión y dedicación que impulsan a nuestros educadores. Cuando descuidamos nuestra propia salud y bienestar, no solo sufre nuestra vida personal; sino que también la capacidad de dar lo mejor de nosotros para nuestros estudiantes. El estrés crónico y el agotamiento entre los educadores llevan a una disminución en la efectividad en la clase. Nuestro distrito ha sentido los efectos del ausentismo y la rotación de maestros y personal, lo cual puede desestabilizar las escuelas. Todo esto es costoso, tanto en términos monetarios como humano.
Algunos en nuestra comunidad argumentan que en los momentos de presupuestos ajustados, los servicios de bienestar y salud mental son menos prioritarios. Cuando aseguramos que nuestros educadores y administradores tienen acceso a apoyo de salud mental estamos diciendo a nuestros educadores: “Los vemos, los valoramos y queremos que den lo mejor de ustedes.” Este mensaje es de suma importancia, particularmente cuando nos enfrentamos a desafíos sin precedentes.
Ya sean los efectos persistentes de la pandemia o manejando las complejas necesidades de nuestros estudiantes, nuestros maestros y administradores necesitan todo el apoyo que puedan recibir. El bienestar de nuestros educadores impacta directamente en el éxito de nuestros estudiantes. Cuando nuestros maestros y administradores están bien, la comunidad entera está bien.
Todavía tenemos mucho trabajo por hacer. Aún existe la brecha de rendimiento para varios de nuestros estudiantes. Las familias todavía tienen crisis, hambre y dificultades. El mundo se está calentando y nuestros niños son vulnerables. Las división políticas y las retóricas furiosas están afectando a nuestros niños, provocándoles ansiedad. El comportamiento adulto, especialmente en línea, de avergonzar a otros con el ataque, racismo o proveer información personal, es incongruente con los valores de nuestra comunidad. No avanzamos cuando individuos llaman la atención a lo negativo, crean teorías de conspiración o narrativas falsas y se obsesionan en la división en lugar del discurso.
Para resolver estos problemas complicados toda la comunidad tiene que participar en las soluciones Se ha vuelto más evidente para mí que, a medida que estos problemas se vuelvan más complejos, nuestro distrito necesita buscar más profundamente en la comunidad para más aporte y experiencias. Este año los temas de enfoque irán desde el Aprendizaje Socioemocional a la Inteligencia Artificial en las escuelas, a la mejora del proceso de aplicación para ser voluntarios, a el desarrollo de escuelas que sirvan a los estudiantes en el futuro. Su aporte y apoyo es crucial. Le estaremos pidiendo su participación y los recursos que se necesitan para mantener los programas y servicios que nos hacen seguir avanzado.
Resolveremos problemas cuando ataquemos el problema, no las personas. Como me recordaron en un debate acerca del horario de la escuela media, limitamos el éxito de la solución si no nos tomamos el tiempo para sentarnos y hablar de los problemas que estamos enfrentando colectivamente. Mountain View es una comunidad que es capaz de tener curiosidad por los problemas y de escuchar soluciones, en lugar de pelear para probar puntos.
Este trabajo no es fácil, pero es lo correcto. Las iniciativas que hemos tenido los últimos nueve años son esfuerzos para resolver problemas difíciles que han plagado nuestra comunidad durante décadas. Tengo la esperanza de que esos individuos que están teniendo dificultades para encontrar una forma para contribuir orientado a la solución puedan dar un paso hacia atrás y contemplar la totalidad de lo logrado. Aunque puede que no estemos todos de acuerdo con las mejores soluciones, el discurso respetuoso junto con la creencia del bien común nos hará avanzar.
Hemos logrado mucho a lo largo de los últimos nueve años, y eso es solo la punta del témpano. Nuestros estudiantes son el futuro de nuestra comunidad y las decisiones que tomemos para nuestro distrito tendrán un impacto positivo en los años venideros. Nuestros esfuerzos van a mejorar la vida de innumerables personas, quienes a su vez resolverán más problemas.
Estoy agradecido por el apoyo que tenemos en MVWSD. Espero un gran año de aprendizaje y crecimiento. Gracias por su apoyo hacia todos nosotros.
Ayindé Rudolph, Ed.D.
Superintendente
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